Artículos / 28.Jul.2020
Una vivencia de Alarico de Roque, ganadero.

En el campo es casi imposible encontrar un año igual al anterior o parecido al siguiente. Cada uno nos trae unas condiciones atmosféricas diferentes, que afectan a los cultivos de manera distinta y nos obligan a los agricultores y ganaderos a actuar siempre sobre la marcha, analizando cada cultivo por separado semanalmente. Aun así, igual que los trabajos diarios dentro de la granja permanecen invariables, tales como la alimentación del ganado, diversos cuidados, los partos, el ordeño, etc., existen acontecimientos externos a ella que se repiten anualmente, como la visita de determinados animales.

Artículos / 06.Jul.2020
Una opinión de Alarico de Roque, ganadero.

Hace cuatro años que Alberto Núñez Feijoo ganó por mayoría las elecciones al Gobierno autonómico gallego. Pese a que este sería su tercer mandato consecutivo al frente de la Xunta de Galicia, institución que define un ayuntamiento rural como «aquel que no cuenta con ninguna zona densamente poblada a nivel de parroquia, según la clasificación publicada por el Instituto Galego de Estatística» —IGE, 2016—, y que excluye de esta consideración a tan solo 13 de los 313 municipios que componen la comunidad, no fue hasta aquel momento cuando el reelegido presidente anunció a bombo y platillo que el período que ahora termina sería la «legislatura del rural».

Artículos / 30.Jun.2020
Una opinión de Alarico de Roque, ganadero.
Fotos: Bea Ramos y Jose Santiso.

Supongamos que cometo un asesinato, con la premeditación y la paciencia requeridas para organizarlo a la perfección y que la policía no me pille con las manos en la masa. Sigamos confabulando e imaginemos que, una vez llevado a cabo, todo ha resultado según lo previsto. Ahora llega el momento más complicado, el que me permitiría salir indemne de un delito de homicidio —más que— voluntario: cómo esconder el cadáver y que nadie lo vea.

Artículos / 11.Jun.2020
Una opinión de Madanela Eiras.

Son las nueve de la mañana de un día cualquiera de confinamiento. Sentada en el sofá mientras me tomo un segundo café, miro a la ventana y reflexiono sobre toda esta situación. La enredadera que tengo en la estantería cae desde su maceta hasta el borde del estor, recogido a media altura, doblando la punta del tallo en busca de la luz exterior: «Vaya, tú también quieres salir». Me doy cuenta de que estoy hablando con una planta, algo que mi madre me había recomendado repetidamente, pero que yo jamás había hecho hasta ahora. Quizás la cuarentena me está afectando más de lo que creía, o quizás, simplemente, estoy perfilando una perspectiva más amplia de la vida.

Artículos / 08.Jun.2020
Una opinión de Sabela Zendalla.

En un momento en el que el mundo parece haber enloquecido con mil y una medidas de actuación —reales y fakes— frente al ya «personaje del año», el coronavirus SARS-CoV-2, y en el que, mientras unos se pasan de frenada en precaución, otros se lo toman a la ligera y le restan demasiada importancia, me gustaría realizar una particular aportación en este tema.

Artículos / 19.May.2020
Una opinión de Alarico de Roque, ganadero.

En Empatizar desde el confinamiento os contaba lo poco que esta cuarentena que estamos viviendo cambia la vida en una granja. Lo cierto es que todo sigue más o menos igual, salvo por el hecho de que los profesionales y proveedores que nos visitan diariamente, y que al principio del estado de alarma usaban las más básicas barreras para evitar contagios, ahora extreman las medidas de prevención y las cumplen a rajatabla. Esto no es una llamada de atención, pues muchos de ellos ni siquiera contaban con todos los equipos de protección individual —EPI— que eran necesarios, sino, simplemente, una confirmación de que la gente se va concienciando cada vez más del riesgo que supone la COVID-19 para uno mismo y para la sociedad. Parece que las cifras de esta pandemia provocan en nosotros el afloramiento de ese sentimiento que tanto me gusta mencionar: la empatía.

Artículos / 28.Abr.2020
Una reflexión sobre la necesidad de proteger sanitariamente a agricultores y ganaderos.

Desde que comenzó el confinamiento, es habitual ver en periódicos, televisiones y otros medios de comunicación reportajes bucólico-pastoriles que ensalzan el esfuerzo de agricultores y ganaderos por mantener su actividad, e incluso incrementarla, a pesar del coronavirus. La prensa se acerca al campo como quien visita al pariente pobre y resignado. Unas palmaditas en la espalda, un aplauso al esfuerzo y un mensaje de ánimo más falso que una moneda de tres euros. De analizar los riesgos sanitarios en las explotaciones o el impacto económico del estado de alarma en la actividad agraria, nada de nada: «Hala, héroes, vosotros a producir. Y no se os ocurra subir los precios, que ya os damos un minuto de gloria diario en la tele».

Artículos / 21.Abr.2020
Una opinión de Alarico de Roque, ganadero.

En estos tiempos de Corona y virus, y todos los males habidos y por haber, en los que todos —o al menos la mayoría con cerebro— vemos limitados nuestros contactos sociales, llegado ese momento en el que descubrimos que esto no es tan fácil como el primer día, intentemos poner el corazón cuando miramos a nuestro alrededor. Urge el uso de toda la empatía que seamos capaces de reunir en nuestro confinamiento.

Artículos / 26.Mar.2020
Una opinión de Alarico de Roque, ganadero.

Un país parado por algo tan pequeño que no se puede ver con un simple microscopio. Dos enemigos invisibles, el virus y el miedo, se retroalimentan. Mientras, los humanos pagamos las consecuencias de ambos. Así veo la situación actual desde mi aldea. Pero, como siempre, las imágenes que se ven en televisión o en las redes son las de las ciudades. Nadie se acuerda de lo que pasa en el campo —bueno, algunos sí, para huir a él por temor al contagio—. Yo os voy a contar lo que ocurre aquí, aunque lo cierto es que, más allá del estado de alerta, hay poco que contar. La ausencia de novedades en el rural no es una novedad.

Artículos / 18.Feb.2020
Una opinión de Luis Parrulo, antropólogo.

Treinta años de caída o estancamiento de los precios en el sector agroganadero han desembocado en protestas masivas por toda España. Han tenido que juntarse las enormes pérdidas económicas en toda la actividad del campo para que se haga visible un problema que les ahogaba día a día, mes a mes y año a año. Luis Parrulo, antropólogo de la Universidad de Upsala, ironiza sobre los artífices ocultos de esta situación: gente que vive del campo, pero sin doblar el espinazo. Demasiado listos como para trabajar y demasiado pobres como para ver en qué acabarán sus acciones.