Artículos / 29.Jul.2021
Una opinión de Alarico de Roque, ganadero.

«En esto, descubrieron treinta o cuarenta molinos de viento que hay en aquel campo, y así como don Quijote los vio, dijo a su escudero: La ventura va guiando nuestras cosas mejor de lo que acertáramos a desear; porque ves allí, amigo Sancho Panza, donde se descubren treinta o pocos más desaforados gigantes, con quien pienso hacer batalla y quitarles a todos las vidas, con cuyos despojos comenzaremos a enriquecer, que esta es buena guerra, y es gran servicio de Dios quitar tan mala simiente de sobre la faz de la tierra». —Don Quijote de la Mancha

Reportajes / 07.Jun.2021
Un reportaje con Joan Alibés Biosca, presidente de la Sociedade Galega de Pastos e Forraxes y ganadero ovino.

En los conflictos sociales no hay soluciones definitivas. Nunca hay remedio a corto plazo que ponga fin a la situación. Ni siquiera a medio plazo. Lo que se puede hacer es gestionar ese conflicto en busca del máximo consenso, aunque no resolverlo. Eso es lo que pasa también en el caso de la convivencia entre ganaderos, lobos y colectivos animalistas. Se puede entrar en la espiral de qué figura legal se usa para proteger al lobo o de qué tipo de caza se autoriza y cuál se prohíbe, pero eso solo prolonga la discusión hasta el infinito, no resuelve el problema, y las posturas se enquistan. Por eso hay que partir de la base de que en la sociedad actual, y en la que venga, la convivencia será obligatoria.

Reportajes / 18.May.2021
Un reportaje con los vecinos de Espiñarcao —Abadín, Lugo—, desesperados por los ataques del lobo.

La convivencia entre lobos y ganaderos es siempre difícil, a veces conflictiva y en ocasiones imposible. Les corresponde a las Administraciones públicas regular esa convivencia de forma que la presencia del lobo sea compatible con la actividad ganadera. Esta es la teoría. Pero en el ayuntamiento de Abadín —Lugo— los conceptos de convivencia y regulación han sido sustituidos por los de anarquía y desentendimiento.

Artículos / 12.Mar.2021
Una opinión de Alarico de Roque, ganadero.

Como ganadero, mi primera reflexión ante esta pregunta es otra: ¿por qué debo posicionarme en uno de los extremos? ¿Acaso tengo poder de decisión? No. ¿El hecho de posicionarme influirá en mi vida? Tampoco. Entonces ¿por qué tanta encuesta en tantas páginas y tantos medios sobre una cuestión que, por eterna, se ha transformado en costumbre? Mi opinión, como en muchos otros problemas en la vida, es que ni todo es negro ni blanco, también existe el gris, y mi particular gris es el que os expongo a continuación.

Artículos / 24.Feb.2021
Un relato de Alarico de Roque, ganadero.

Hace frío y llueve, como es habitual en Galicia en las fechas del carnaval. El olor de los grelos, las patatas y las carnes saladas cociéndose al fuego se extiende por toda la casa. Mientras colorea un dibujo sentada detrás de la cocina de leña, la niña le dice a su atareada madre: «Cuéntame la historia de los alimenta». Intercambian una mirada cargada de complicidad. «¿Otra vez?». Incapaz de negarse a la sonrisa de ilusión de su pequeña, la mujer se ata un pañuelo a la cabeza para apartarse el pelo de la cara y, sin perder de vista las cazuelas, comienza este relato, como una tradición más entre los platos típicos:

Artículos / 17.Feb.2021
Un relato de Alarico de Roque, ganadero.

Gala no ha dormido nada esa noche. La adrenalina vence al sueño. Solo lee y lee. Cuanto más avanza en la lectura, más le aterroriza todo lo ocurrido, y se pregunta cómo diablos habían sido capaces de crear aquel mundo tan artificial sin que nadie pudiese hacer algo para frenarlos. Le maravillan las imágenes de aquellos alimentos, para ella desconocidos, con descripciones de sabores que jamás hubiese imaginado: «¿Dónde está toda la comida de la que disfrutaban en las ciudades a principios del siglo xxi?». Ahora está tan estandarizada que solo se distinguen tres sabores: el de la proteína animal, el de la vegetal y el de los exclusivos edulcorantes, unos sobres de contenido líquido que algunos se pueden permitir tomar por encima de cada comida: «¿Cómo hemos llegado a esto?».

Artículos / 15.Feb.2021
Un relato onírico de Alarico de Roque, gandeiro.

Esta noite apalpei un soño. Volvíame incorpóreo e podía desprazarme a distintos sitios, en tempo e lugar. Tanto vía o Entroido con ollos de neno como o desfrutaba cos meus pequechos; tanto estaba tirando fariña en Viana como correndo diante das formigas en Laza. Cigarróns, peliqueiros e boteiros fundíanse todos na mesma praza ao son do folión e, como se fose o Día da Marmota, o enterro da sardiña nunca chegaba naquel eterno Carnaval.

Artículos / 10.Feb.2021
Un relato de Alarico de Roque, ganadero.

Gala se mantiene ajena al mundo exterior mientras imparte su clase de historia. Siempre le había gustado la enseñanza, y se le da muy bien, por lo que pone gran pasión en su trabajo. Allí de pie, delgada, pero de constitución fuerte, mira de frente a sus alumnos con unos ojos verdes que parecen encenderse al inicio de cada hora de docencia:

Artículos / 26.Ene.2021
Una opinión de Alarico de Roque, ganadero.

Cada día que pasa vemos nuevas medidas anti-COVID-19, unas acertadas y otras que sufrimos en silencio. Ante esta segunda ola —para otros la tercera y para algunos incluso la cuarta—, derivada de aquel grito populista de «salvemos la Navidad», volvemos a sentir que muchas de ellas son puro maquillaje para una situación descontrolada aplicado por los mismos que ahora —tarde, mal y a rastras— intentan controlarla. Según «el libro del gobernante», en todo paquete de medidas es imprescindible la búsqueda del chivo expiatorio —si es uno, bien, pero si son más, mucho mejor—. Este personaje es la víctima perfecta, si la población se lo cree. Casi un año después del comienzo de esta pandemia en España, los favoritos de nuestros múltiples garantes de la legislación siguen siendo la hostelería y los mercados alimentarios al aire libre. Hagamos un esfuerzo y desmontemos esta caza de brujas del siglo xxi.

Artículos / 22.Dic.2020
Un artículo sobre el origen de un símbolo universal.

Si hay un momento del año en el que no se pueden poner puertas al campo, ese es, sin duda, la Navidad. Enclavada en el solsticio de invierno y con múltiples costumbres de origen rural, la más obvia es la de adornar el árbol. Aunque hoy en día solo sean unos trozos de plástico que lo imitan, en nuestras mentes conserva esa fragante esencia que nos recuerda el bosque, con todos sus beneficios y trabajos. Ahora bien, frenemos por un momento nuestro irreprimible consumismo navideño y pensemos: ¿qué pinta un árbol en la que es la festividad cristiana por excelencia?